Mio
- Carolina Idrogo
- 21 feb 2017
- 1 Min. de lectura
Nunca has sabido de suavidad, pero siento tu caricia
me tocas sin mirarme, sin tenerme
trasciendes a mi infinito y allí permaneces
no sé como hacerte entender cuanto te amo
en las noches largas, esas enemigas de la razón y de la cordura
te integro en mis extrañas, en mis sabores amargos y dulces
y te vuelvo enteramente mio
Cada despertar es una eterna melodía que solo yo escucho
a veces me pregunto, si vas a dejarme al fin caminar sola
sin ti,
dejarme libre, dejarte libre, impenetrable, tan tú
toda mi vida es dibujarte
toda mi esperanza es amarte o borrarte
ya no creo en nosotros
más sin embargo te amo más que nunca
te amo más que a nada y en todo y cada uno
de los días ya vencidos
Eres mi única permanencia porque ya todo se ha ido
no quedan ni los rastros de lo que fuimos una vez
tu rebeldía no agoniza y mucho de ella me encoleriza
hasta perder la razón
temo hasta hacernos el amor con locura y morir en el intento
porque no sé si morir contigo o sin ti
eres el águila que vuela más alto
a una altura salvaje que yo no puedo alcanzar
Te siento aunque no estés aquí en este momento
en todos mis momentos, tuyos, míos, que mas da
cuanto te amo amor indomable
de espíritu inquebrantable y soñador como yo
eres mio y yo soy tuya
y eso si es una inevitable verdad
si quieres irte de veras, vete entero
no dejes rastros que yo pueda atrapar
o deja ser yo la que me vaya
puedo ser capaz de crear un nuevo mundo
donde ya tú, aunque anhelante, ya no puedas entrar

























Comentarios